Capítulo 25: Los nombres (y nicknames) filipinos

En Filipinas todo el mundo tiene un “nickname”, un apodo (o más de uno, incluso). Es una auténtica debilidad, una pasión, y también en cierta forma una obligación. Un filipino sin nickname es como un filipino huérfano. Le falta algo. Una cosa es tu nombre y otra la forma con la que todo el mundo te conoce. No tener nickname sería como, no sé, no tener amigos. Porque cuando alguien te llama por tu nickname está haciendo gala de su estima, simpatía o amistad hacia tí.

Hay nicknames muy corrientes, como Junior o Boy. De éstos oyes por todas partes. Como se ve, la macdonalización de Filipinas pasa también por los apodos, aunque abundan aún los nombres propios de origen español a la hora del bautizo: Teresa, María Carmen, Silvia, Maribel, Gloria, Isabel, Dolores, Ramón, Carlos, Néstor, Carmelo, Epifanio, Manuel…

Inventar nombres

Actualmente una nueva y extraña moda entre los padres jóvenes consiste en bautizar a sus hijos no ya con nombres extranjeros sino con nombres… inventados. Una fórmula nada inusual es juntar arbitrariamente sílabas de diferentes nombres y crear uno nuevo, totalmente inédito hasta el momento. Por ejemplo, Luz tiene una prima que se llama Normalyn, fruto de fusionar alegremente los nombres de sus progenitores (Norman y Marilyn). Otra prima, Nerissa, heredó su curiosa onomástica de unos padres también bastante creativos: Nestor y Nilfa.

Otros inventan directamente y sin ninguna lógica aparente. La misma Nilfa sería un ejemplo. Existen otros mucho más extraños todavía, como Jezzel y Rohell. Son los nombres de una pareja que se casaba y celebraba el banquete en el Max’s restaurante de Laoag, donde habíamos ido a comer aquel día con la familia. Estaban escritos sobre un papel blanco y dorado en forma de corazón. ¿”Tienen algún significado”?, pregunté. “Noooo, es que aquí les gusta ponerse nombres diferentes”.

Variaciones personales con las H

Otra excentricidad es la de utilizar nombres americanos pero… cambiando de sitio sus letras H o, simplemente, añadirlas por al cara: Jhon en vez de John, o Jhunior en vez de Junior, sin ir más lejos. Con la letra Y sucede otro tanto. Y no es que se quivoquen con la grafía, es que buscan diferenciarse del resto.

Nombre de tren

Hay infinitas anécdotas por contar, dede luego, como la de aquella mujer que parió en un vagón de tren y no dudó en bautizar a su retoño con un nombre creado a partir del nombre de la compañía ferroviaria (LRT). Salió en los periódicos: lo llamó Elarti.

No es difícil imaginarse cómo estos hábitos pueden complicar la vida a un recién llegado con ganas de establecer vínculos de amistad. Sin salir de nuestro círculo familiar, los nombres tienen toda una historia detrás, empezando por mi mujer. Luz se llama, en realidad, Luzviminda, que es un nombre filipino bastante conocido y que suma las primeras sílabas de los tres grandes archipiélagos filipinos: Luzón, Visayas y Mindanao. Además, claro está, Luz tiene un nick: desde pequeña la llamaban Lot-Lot.

Este tipo de repeticiones se cultivan, mucho, además: Len-Len, Ning-Ning, Ye-Ye… son algunas de las primas de Luz. Y muchos recordarán un famoso senador por Ilocos, Bong-Bong, hijo del presidente Marcos, por cierto.

La hermana de Luz, Didith, se llama, en realidad, Heide (sí, como la niña de los dibujos animados). Didith es un apodo que le puso Luz de pequeña. Pero muchos la conocen por Heidz, un apodo que, de hecho, se impuso ella misma (no tengo ni idea por qué razón).

Su hija Mikaela pasó rápidamente a ser Kaila, y su marido Marcius, el cuñado de Luz, es nombrado cariñosamente Maki por amigos y familiares.

La cosa no se acaba aquí. Mis suegros, Tatay y Nanay, se llaman Librada i Virgilio, respectivamente. Pero a ellos tampoco les falta el correspondiente nick: el de él es Siliong y el de ella, Bada (aunque, por razones de edad y respeto, yo no puedo permitirme la libertad de utilizarlos; de hecho los conozco porque lo pregunté expresamente). Si me quiero integrar del todo en el círculo familiar, sin embargo, tendría que empezar a memorizar los nicks de las tías, como mínimo las más importantes: Auntie (tía) Perlita es Auntie Pitang, Adelaida es Auntie Diling, Asunción es Auntie Sitang…

 

© Texto y fotos de Carles Cascón. Todos los derechos reservados

(Capítulo 25 de un total de 44 capítulos del libro, que publicaré hasta principios de enero de 2012)

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Acerca de Carles Cascón

Periodista y fotógrafo de Sabadell (Barcelona)
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